UN FLAGELO A NUESTRA SOCIEDAD


26 de junio es el Día Internacional de la lucha contra el uso indebido y el tráfico de drogas.



LOS OBISPOS ARGENTINOS EXHORTAN A TOMAR CONCIENCIA EN LAS FAMILIAS Y EN LA SOCIEDAD TODA SOBRE ESTE FLAGELO.-




Buenos Aires, 25 Jun. 08 (AICA)





El Episcopado difunde información por el Día Internacional de la lucha contra el uso indebido y el tráfico de drogas

El próximo 26 de junio es el Día Internacional de la lucha contra el uso indebido y el tráfico de drogas, instituído por Naciones Unidas en 1987. Por ese motivo la Comisión de Adicciones del Episcopado está ofreciendo material de difusión que consiste en la declaración que los obispos realizaran el año pasado en la 94º Asamblea Plenaria, un Programa Nacional de Acción Pastoral y un apéndice con las consideraciones generales tenidas en cuenta al momento de enfrentar este flagelo.
La droga, sinónimo de muerte

Así se titula el documento que los obispos argentinos difundieron al término de la Asamblea Plenaria de noviembre de 2007, en la víspera de la beatificación de Ceferino Namuncurá.
En el texto declaran que han recogido “el eco doloroso de muchas familias de todo el país, cuyos hijos quedaron atrapados por los efectos de la droga y sus secuelas de muerte y destrucción. En la Argentina que anhelamos no sobra nadie. Sin embargo, la droga y su comercio de muerte se han instalado entre nosotros; entró para quedarse en la escuela, en el club, en la esquina, en los boliches y recitales, en la cancha, en las cárceles y hasta en los lugares de trabajo”.
Denuncian el “narco-negocio”, instalado en nuestro país, que ya dejó de ser “sólo un país de paso” y advierten que la droga “destruye familias y mata”, además de subrayar que “los familiares y amigos de los adictos se enfrentan día a día, con impotencia, a un enemigo de enorme capacidad de mal. No está demás decir, que una persona drogada resigna su espacio en la sociedad: todos pierden sus vínculos afectivos, el obrero su trabajo, el joven y el niño la escolaridad”.
“En este angustioso marco, la Iglesia proclama la Buena Noticia de Dios que nos conduce a la Vida: Jesucristo, que ha vencido a la muerte y nos ha señalado el camino de salvación”.
En el documento, los pastores reconocer que “muchas instituciones religiosas y organizaciones de la sociedad civil ya trabajan en variadas iniciativas terapéuticas de prevención y contención” e invitan “a todos a obrar como el buen samaritano. Como Iglesia, con la fuerza que nos viene del Evangelio de la Vida y con los humildes medios que contamos, renovamos nuestro deseo de estar al servicio de la sociedad para comprometernos solidariamente a enfrentar este mal”.
Acción Pastoral

La Comisión de Pastoral Social de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) elaboró el “Programa Nacional de Acción Pastoral sobre Drogodependencia” cuyo objetivo es “promover la cultura de la vida basada en la dignidad trascendente de toda persona humana e identificar al consumo de drogas como uno de los factores actuales más perniciosos de la anticultura de la muerte”.
Para ello se proponen animar una pastoral activa mediante “una tarea de evangelización que ayude a la concientización sobre los beneficios de una vida digna vivida libertad, al mismo tiempo que ponga en evidencia los males que implica la droga tanto para las personas como para la sociedad”; “una amplia acción de educación y prevención que involucre a la sociedad en su conjunto, enfocada en las causas que generan la drogodependencia”; “una activa contribución a la rehabilitación de las personas afectadas”; “la denuncia del comercio de la droga y de los intentos de promover políticas permisivas para su comercialización y consumo”.
Luego presenta un plan de acción que se desarrollará en dod etapas: Diagnóstico y concientización, y Creación de Alternativas.
Consideraciones

En el apéndice a estas Consideraciones generales se ofrece mayor información por medio de un material teórico que sirve para iluminar las acciones a seguir para enfrentar este flagelo.
El texto pone de manifiesto que estamos “ante una verdadera emergencia social que afecta fundamentalmente a jóvenes y adolescentes”.
“Una de las preguntas que se oye a diario es: ¿Por qué la gente se droga? Para responderla se acude muchas veces a simplificaciones que de ninguna manera explican el fenómeno”, agrega. Pero “ni la disponibilidad de sustancias, que obviamente facilita el consumo, ni el ‘gran negocio’ de los mercaderes de la muerte como los calificara el Papa Juan Pablo II, son capaces de dar una respuesta clara sobre el por qué una persona decide drogarse. Porque siempre es el individuo, con su libertad, con su realidad, con su propia vida el que decide en última instancia ‘entrar’ en esa cultura de la muerte a la que conduce la droga”.
“¿Por qué lo hace?”, se pregunta a continuación. “El fondo del problema ‘generalmente está en un vacío existencial, debido a la ausencia de valores y a una falta de confianza en sí mismos, en los demás y en la vida en general’. La drogadicción es síntoma de un malestar existencial en un mundo sin esperanza”. Para mayor información: (011) 4328-0859 / 0993 / 5823; prensa@cea.org.ar.+