EL DIA DESPUES
El 13 de julio del cte. año, una gran mayoría de la sociedad salió a las calles, y desde sus fundamentos religiosos, políticos, filosóficos y culturales le manifestó a nuestros legisladores, que no estaba de acuerdo con la injusta igualación de la unión de personas del mismo sexo con el matrimonio tradicional:
El 13 de julio del cte. año, una gran mayoría de la sociedad salió a las calles, y desde sus fundamentos religiosos, políticos, filosóficos y culturales le manifestó a nuestros legisladores, que no estaba de acuerdo con la injusta igualación de la unión de personas del mismo sexo con el matrimonio tradicional:
• entre varón y mujer,
• con capacidad de dar vida
• en un contexto de natural fecundidad
• para ser origen de la familia.-
El 14 de julio de 2010, por una pequeña diferencia de votos y sospechosas y preocupantes ausencias, los Senadores elegidos por el pueblo de la Nación, poniéndose de espaldas al sentir de la sociedad le dijeron que no a su pedido y legislaron un verdadero cúmulo de errores legales y un injusto cambio en nuestra tradición jurídica e identidad nacional.-
Desde la página web de nuestro querido Colegio hemos manifestado y deseamos reiterar que:
• La dignidad de un ser humano no está atada a una elección sexual.-
• Deploramos las injustas discriminaciones que en una época – y aun hoy - tuvo que soportar la persona homosexual.-
• Que hoy nadie puede negar que la realidad de la persona homosexual en cuanto a la posibilidad de adquirir derechos y contraer obligaciones ha ido ganando espacios cada vez mayores en el orden de lo social y por lógica en lo legal.-
• Que no existen argumentos serios y fundados que exigieran la reforma al régimen matrimonial tal cual estaba instituido.-
• Que no existía obstáculo legal para que las personas que eligieran tener pareja del mismo sexo tuvieran su propio estatuto y regulación, simplemente porque su realidad es distinta a la unión heterosexual.-
• Que no existe alteración al principio de igualdad si diferenciamos ambas uniones porque son estructuralmente diferentes.- Decimos la verdad cuando afirmamos que existen diferencias reales entre la realidad del matrimonio heterosexual y el homosexual.-
• El reconocimiento y aceptación de ser distinto no es discriminación..
• Que nuestra Corte Suprema ha fijado desde hace años que la igualdad que reivindica la Constitución se sostiene en el criterio de, igualdad de trato en igualdad de circunstancias.-
• Pese a estos argumentos sólidos en lo jurídico, y respetuosos de nuestra cultura, se reforma nuestro Código Civil y a partir de allí, se abre un conjunto de lagunas legales que afectan la seguridad jurídica y no responden a la identidad de nuestra cultura nacional.-
• Esta reforma, desgraciadamente, también parece tener intenciones de beneficios personales, grupales y políticos.- Pruebas al canto: la abstención de 3 senadores y la ausencia de 9 senadores a la sesión que, reiteramos, con una exigua diferencia de 6 votos hizo prevalecer una posición que seguramente no representa la voluntad de la mayoría de nuestra sociedad.
¿Qué deseamos decir desde este lugar a nuestra Comunidad Educativa, luego de la sanción de la ley:?
• Que no debemos bajar la bandera de la Esperanza Cristiana.-
• Que debemos sostener nuestra Verdad fundada en el Evangelio, cada vez con mayor convicción para que nuestros alumnos y alumnas sigan creciendo en la conciencia que la Familia, fundada en la unión de la mujer y el hombre, es:
la célula básica de la Vida en Sociedad,
Formadora de Personas,
Educadora en la Fe
promotora del desarrollo de la sociedad,
partícipe indispensable en la vida y misión de la Iglesia.-
• Que cada hogar debe ser una escuela que habilite, por su testimonio y alegría de vivir, a los hijos a tener un proyecto de vida en el que el matrimonio y la familia formen parte de su horizonte vocacional y existencial.-
• Que como “Pequeña Iglesia” debemos sostener nuestra Fe en el Proyecto de Dios que sigue actuando en nuestra historia para que ella se transforme en Historia de Salvación.-
• Que ante los embates políticos injuriantes y agraviantes contra nuestra Iglesia, no debemos perder la conciencia de la existencia de un proyecto político que oculta una re-ingeniería social que trabaja a sol y a sombra para desterrar de nuestra cultura la perspectiva religiosa, sea del credo que fuere, para que prevalezca un fundamento de sociedad cada vez más vacío de Dios y de los valores cristianos, para que el hombre doble su rodilla ante el ídolo de turno que propongan los que tienen poder.-
• Que se está atacando cada vez más nuestra identidad, para debilitar nuestras raíces, porque es más fácil manejar la raíz que hay en una maceta que las raíces que conforman la vida de un árbol sólido y añoso.-
• Por todo lo dicho, es necesario que tengamos la capacidad de leer estos signos de los tiempos a la luz de las Bienaventuranzas que nuestro Señor Jesucristo nos propone en su Evangelio.-
• Nos urge el compromiso de participar activamente en la vida democrática de nuestro pueblo; no olvidemos que desde 1981 y 1982 los Obispos Argentinos, en sus documentos nos recuerdan, que en esta instancia de nuestra historia Argentina, “el aislamiento es una falta moral”(1) y que “no es lícito ni el indiferentismo ni la abstención” .- (2)
No seamos, por tanto, espectadores pasivos de la escena política y social que nos plantea la realidad, podemos siempre hacer algo, poner el hombro y unir con creatividad y audacia nuestras personas para combatir con la fuerza de la Verdad y el diálogo, el mal que lleva a todas estas desventuras que nos toca vivir hoy, la dictadura del relativismo.-
Unidos más que nunca, esperando, quizá los nuevos embates a nuestra Soberanía Fundamental de Nación, que siempre estará inspirada en una visión creyente de la vida, los convocamos a orar y colaborar para ser un Pueblo protagonista de su historia y testigo de la Civilización del Amor.-
Nuestro aporte es seguir siendo fieles a nuestra propuesta educativa desde nuestro Ideario, con una cosmovisión cristiana de la vida, del hombre y de la familia, respetuosa de la diversidad fundada en la Verdad y defensa de la dignidad humana.
P. Bruno Ierullo s.c.j. ............................Dr. Héctor Gustavo Dimónaco
Religioso Responsable ..........................Director General
(1) Conferencia Episcopal Argentina Documento Iglesia y Comunidad Nacional. 1981.-
(2) Conferencia Episcopal Argentina Documento Princiio de Orientación Cívica para los Cristianos 1982.-