A NUESTRAS FAMILIAS:
Hemos constatado con dolor que los medios de comunicación han agraviado con toda clase de argumentos mal fundados la centenaria trayectoria del Colegio San José de Rosario, por una denuncia de la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales, que dicen haberla recibido de una persona que no identifica, imputándole discriminar a personas que hacen una opción sexual diversa.-
Lo más grave es que este hecho nunca existió, pues las autoridades de nuestro Colegio hermano, nunca atendieron a nadie que manifestara su oposición al ideario salesiano.-
Como la ausencia de verdad en el seno de cualquier sociedad genera confusión y descalificación, hemos estado reunidos con nuestro Arzobispo Mons. Mollaghan, junto con los colegios congregacionales, el P. Bruno y quien escribe estas líneas; en primer lugar para hacer viva la Palabra de Dios que nos dice: "donde dos o más estén reunidos en mi nombre, yo estaré en medio de ellos" (Mt. 18,20) y en ese espíritu, para expresar nuestra solidaridad a la autoridades de nuestro Colegio hermano en la Persona de su Director General P. Orlando Sanchez sdb y su Representante Legal Dr. Damián Escudero.-
Compartimos con Uds. el comunicado que la Junta Arquidiocesana de Educación Católica en comunión con nuestro Pastor ha elaborado para poner en conocimiento de la opinión pública y hacer posible que siempre prevalezca la Verdad que nos hace libres.-
Dr. Héctor Gustavo Dimónaco
Director General
El texto del comunicado es el siguiente:
ARQUIDIÓCESIS DE ROSARIO
COMUNICADO DE LA JUNTA DE EDUCACIÓN CATÓLICA
DEL ARZOBISPADO DE ROSARIO
Rosario, 4 de octubre de 2010
Ante las informaciones periodísticas referidas a que, para ingresar en el Colegio San José a cargo de la Congregación Salesiana se discrimina, y "se exige como condición que el alumno sea heterosexual” interpretando erróneamente el “Compromiso de admisión” de dicho Colegio para varones, la Junta Arquidiocesana de Educación Católica de la Arquidiócesis de Rosario, reunida con el Señor Arzobispo de Rosario, Monseñor Dr. José Luis Mollaghan, después de conversar con las autoridades del Colegio, y aún conociendo que esta eventual exclusión es un hecho inexistente, se ve en la obligación de aclarar cuanto sigue:
- I -
- Los colegios de educación pública de gestión privada tienen el derecho y el deber de expresar un ideario de su formación y ofrecer adecuadamente un modelo a la educación que propone. Prueba de ello es lo que establece la misma ley 26.150, art. 5º: “cada comunidad educativa incluirá en el proceso de elaboración de su proyecto institucional, la adaptación de las propuestas a su realidad sociocultural, en el marco del respeto a su ideario institucional y a las convicciones de sus miembros”.
- En este sentido, la propuesta de la admisión no significa ni pretende ninguna clase de exclusión; sino que hace referencia a los valores que presenta la escuela para que sean conocidos por los padres, que son los primeros formadores; y quienes en realidad “admiten” el ideario del colegio para la formación de sus hijos.
- II -
- En el Colegio San José, aludido en la publicación, teniendo presente que el “Compromiso de la admisión” que es propio de la Congregación religiosa salesiana; no se realiza un acto discriminatorio, sino que se hace una propuesta educativa que el Colegio ofrece a los padres para sus hijos varones. Esto lo avala la trayectoria misma de muchos años del Colegio en nuestra Arquidiócesis.
- Por ello, el Proyecto Educativo Pastoral de referencia se dirige a una persona, a la que siempre se respeta y se tiene en cuenta, es decir al niño y al joven en sus diferentes etapas evolutivas y de formación integral.
Para este fin, la escuela propone con derecho propio: un camino para alcanzar esta formación, teniendo presente los desafíos que se viven en la actualidad, y que le corresponde “aprobar el proyecto educativo institucional de acuerdo con su ideario” (cfr. Ley de Educación Nacional, 26.206, art. 63, inc. a).
- III -
- De este modo, el proyecto mencionado promueve que el niño y el joven desarrolle entre otros valores y en el marco del respeto a la libertad y a la dignidad de la persona, su crecimiento integral, incluyendo en su formación los valores religiosos. Por esto mismo, la escuela junto con los programas de enseñanza, transmite el mensaje de la Palabra de Dios, el conocimiento del don de la vida y de la sexualidad, la grandeza de la familia y del matrimonio, el llamado a la solidaridad fraterna, etc., conforme a su ideario educativo iluminado por la fe.
Conocer este ideario libremente nunca implica un acto de discriminación ni de exclusión. En este sentido aludimos al desafío que el mundo de hoy plantea a la educación para que ésta llegue a ser una educación esencial y profunda que apunta a la sabiduría de vida (cfr. CEA, Educación y Proyecto de Vida, Int., nº 3).
Es importante recordar, como síntesis, que la escuela católica, por ejemplo en nuestras comunidades parroquiales, desea salir al encuentro de todos los niños y jóvenes, sin discriminación alguna, y "cumple su misión basándose en un proyecto educativo que pone en el centro el Evangelio y lo tiene como punto de referencia decisivo para la formación de la persona y para toda la propuesta cultural. Por tanto, la escuela católica, en colaboración convencida con las familias y con la comunidad, procura promover la unidad entre la fe, la cultura y la vida, que es objetivo fundamental de la educación cristiana" (Benedicto XVI, Asamblea diocesana, Roma, 11.VI.2007).
Ing. Walter Van Meegroot
Junta de Educación Católica Católica
Arzobispado de Rosario