MAESTRO 2008
11 de Setiembre de 2008.
Mañana sin clases, y en el silencio de la casa se oyó:
Señor hoy es mi día, y estoy en casa
¡Qué época difícil me ha tocado para enseñar!
Hasta, a veces, debo decirte, me duele mi tarea
Y hoy, quiero pedirte como el ciego del Evangelio,
en la neblina del caminar y el desgaste que siento:
!! MAESTRO QUE VEA!!!
Ayúdame a dirigir mi mirada a las luces de mi trabajo
para poder ver serena y mansamente, en este día
lo que he podido hacer desde mi humanidad.
(Y desde el corazón cargado con la mochila de setiembre
Surgió como un maravilloso torrente de agua fresca un:)
¡Gracias Señor ¡ porque puedo mirar la obra que hago
y decirte desde la hondura de mi límite ¡Gracias!
(Y siguió la oración:)
Por eso te pido que en mi corazón, a veces ciego por el cansancio
Me ayudes a mirar las acciones que hago, todos los días
y que hoy, con tu luz, Señor, puedo ver :
Por eso, te doy gracias, porque desde la arcilla de mi alma
Puedo ver con los ojos de la Fe que:
He podido despertar la risa de mis alumnos tristes
He podido elevar sus miradas hacia tu Presencia
He podido sembrar semillas de esperanza en su interior
He podido mostrarles que el amor todo lo puede
He podido decirles que nunca renuncien a la verdad
He podido hacer vibrar sus almas y sus corazones
He podido ilusionar su espíritu con el entusiasmo de la vida
He podido liberarlos de sus trabas y prejuicios
He podido contemplar el crecimiento que dan los días y los años
He podido abrir su inteligencia a nuevos horizontes
He podido llevarlos al territorio inextinguible de la lectura
He podido mostrarles que los números buscan lo exacto
He podido transformar el aula en un balcón hacia el mundo
He podido mostrarles caminos, ríos y montañas
He podido hablarles de la maravilla del cuerpo
He podido hacerles realizar viajes hasta las estrellas
He podido iluminar mentes con mi palabra
He podido regalar llaves para abrir puertas de felicidad
He podido dejar a un lado mis penas para dar alegría.
He podido consolar al que sufre y alegrarme con el goza
He podido ser palabra de aliento y liberación
He podido decirles Ustedes crecen, Ustedes pueden
He podido arrancar una lágrima y hacer pensar
He podido poner música en sus vidas y abrir ventanas en sus almas
He podido asomarlos al territorio de la vida, sin miedos
He podido ser útil en un mundo que utiliza
He podido ser humano en un mundo que deshumaniza
He podido ser estímulo en un mundo que deprime
He podido ser fuerte en un mundo que debilita
He podido ser frente a tanto vacío, frente a tanto tener
He podido decir ¡éste es el rumbo! Y vamos por acá
(Y luego como buen docente, pensó:)
Que lindo sería poder decirles a mis compañeros
¡Atención! Permítanme ahora dejarles una tarea.
Miren sus historias con los ojos iluminados por la Fe
y agreguen a esta oración sus: “He podido” personales.
Y verán que sus miradas a la Vida estarán repletas
de una Luz tan radiante y espléndida que jamás se apagará.-
¡ FELIZ DIA, MUY FELÍZ DIA MAESTROS ¡. Amén
11 de Setiembre de 2008.
Mañana sin clases, y en el silencio de la casa se oyó:
Señor hoy es mi día, y estoy en casa
¡Qué época difícil me ha tocado para enseñar!
Hasta, a veces, debo decirte, me duele mi tarea
Y hoy, quiero pedirte como el ciego del Evangelio,
en la neblina del caminar y el desgaste que siento:
!! MAESTRO QUE VEA!!!
Ayúdame a dirigir mi mirada a las luces de mi trabajo
para poder ver serena y mansamente, en este día
lo que he podido hacer desde mi humanidad.
(Y desde el corazón cargado con la mochila de setiembre
Surgió como un maravilloso torrente de agua fresca un:)
¡Gracias Señor ¡ porque puedo mirar la obra que hago
y decirte desde la hondura de mi límite ¡Gracias!
(Y siguió la oración:)
Por eso te pido que en mi corazón, a veces ciego por el cansancio
Me ayudes a mirar las acciones que hago, todos los días
y que hoy, con tu luz, Señor, puedo ver :
Por eso, te doy gracias, porque desde la arcilla de mi alma
Puedo ver con los ojos de la Fe que:
He podido despertar la risa de mis alumnos tristes
He podido elevar sus miradas hacia tu Presencia
He podido sembrar semillas de esperanza en su interior
He podido mostrarles que el amor todo lo puede
He podido decirles que nunca renuncien a la verdad
He podido hacer vibrar sus almas y sus corazones
He podido ilusionar su espíritu con el entusiasmo de la vida
He podido liberarlos de sus trabas y prejuicios
He podido contemplar el crecimiento que dan los días y los años
He podido abrir su inteligencia a nuevos horizontes
He podido llevarlos al territorio inextinguible de la lectura
He podido mostrarles que los números buscan lo exacto
He podido transformar el aula en un balcón hacia el mundo
He podido mostrarles caminos, ríos y montañas
He podido hablarles de la maravilla del cuerpo
He podido hacerles realizar viajes hasta las estrellas
He podido iluminar mentes con mi palabra
He podido regalar llaves para abrir puertas de felicidad
He podido dejar a un lado mis penas para dar alegría.
He podido consolar al que sufre y alegrarme con el goza
He podido ser palabra de aliento y liberación
He podido decirles Ustedes crecen, Ustedes pueden
He podido arrancar una lágrima y hacer pensar
He podido poner música en sus vidas y abrir ventanas en sus almas
He podido asomarlos al territorio de la vida, sin miedos
He podido ser útil en un mundo que utiliza
He podido ser humano en un mundo que deshumaniza
He podido ser estímulo en un mundo que deprime
He podido ser fuerte en un mundo que debilita
He podido ser frente a tanto vacío, frente a tanto tener
He podido decir ¡éste es el rumbo! Y vamos por acá
(Y luego como buen docente, pensó:)
Que lindo sería poder decirles a mis compañeros
¡Atención! Permítanme ahora dejarles una tarea.
Miren sus historias con los ojos iluminados por la Fe
y agreguen a esta oración sus: “He podido” personales.
Y verán que sus miradas a la Vida estarán repletas
de una Luz tan radiante y espléndida que jamás se apagará.-
¡ FELIZ DIA, MUY FELÍZ DIA MAESTROS ¡. Amén
“Dios y mi canto saben a quien hoy nombro tanto…”
(J.M. Serrat)
A los maestros que acompañaron el crecimiento de mi vida.-
Y a los maestros que cada día entran a sus aulas con una sonrisa.-
A ellos mi gratitud eterna.-
Héctor Gustavo Dimónaco
10-09-08